El Castell de Burriac i la Creu de Montcabrer

Datos de la salida:

Distancia: 14.8 km              Circular: NO                       Tiempo: 4 horas
Altura máxima: 414 m.        Altura mínima: 153 m         Dificultad: 2/5    

Quien hubiera dicho que en el corazón del Maresme iba a encontrar una salida con una ascensión tan intensa y dura. Como viene siendo habitual a las seis y media de la mañana ya estaba en marcha. Esta vez el trayecto de aproximación en coche iba a ser corto. En escasa media hora ya había llegado a mi destino, Argentona, para más señas, justo delante de la Font Picant (fuente picante) donde tras sortear una cadena y cruzar un pequeño parque encontramos una pista forestal que sube directamente al Castell de Burriac.

Subiendo al castell del Burriac
Pero ese día me levanté rebelde y decidí subir por una regata angosta, empinada y muy resbaladiza que subía directamente a la a los pies del castillo. Tardé un poco más de lo previsto, pero mereció la pena. Una
vez embarrado, cansado y con las manos llenas de rasguños llegué a lo alto del cerro, el Turó dels Oriols. Aún era pronto y las nubes no habían alzado el vuelo, aún así las vistas del Mediterráneo eran increibles. Desde el turó vamos siguiendo el pequeño sendero de la carena hacia la derecha, dejando el mar a nuestra izquierda hasta llegar a la pista forestal que nos conducirá hasta el Castell.

Haciendo una paradita y tomando aire

Me siento observado


La pista que lleva al castillo está asfaltada con restos de la corteza de los árboles que han podado para ensanchar el paso a los vehículos que están reconstruyendo parte del conjunto. Desde la base no tardamos más de 5 minutos en alcanzar el porticón de entrada a la fortaleza.

el último repecho
El castillo se construyó sobre una torre defensiva anterior, la primera documentación sobre la fortaleza data del año 1017, en un documento que Berenguer Ramón I recibe de la condesa Ermessenda, su madre. Se trata de un recinto de planta irregular que se adapta a lo escarpado del terreno. La parte del servicio presenta un bastión, al lado de la puerta principal, y un recorrido de muralla que acaba en un patio interior, destinado a las estancias del servicio, el ganado y el almacén. La parte soberana o de residencia dominada por la Torre de l'homenatge, de planta circular, donde también se encuentra una cisterna romana (silo) reutilizada y la zona de salas nobles con la capilla de Sant Vicenç, flanqueada por la sala de armas de estilo gótico.

Torre de l'homenatge

Capilla de Sant Vicenç
Una vez visitado el castillo deshacemos lo andado y nos dirigimos hasta el monolito conmemorativo, desde aquí nace una pista que nos llevará hasta la parte alta del Rocar del Viver y la colina dels cirerers (colina de los cerezos). Esta pista desciende suavemente hasta llegar casi a la entrada del parque natural por Cabrera de Mar, allí otearemos el horizonte para ver la fita que nos llevará a la colina del infierno y luego a la colina de Montcabrer. En este cruce hay un antiguo hito hecho con cuatro piedras que señalan los puntos cardinales y los restos de tres horcas medievales utilizadas en los siglos XIV y XV para ajusticiar criminales y malhechores.

Colina de l'infern
A pocos metros encontraremos finalmente la Creu de Montcabrer, a pocos metros de la cruz encontraremos un pequeño sendero (marcado con un fita de piedra) que nos llevará a la Cova de les Encantades o de les Bones Dones (Cueva de las encantadas o de las buenas mujeres) dónde según la leyenda vivía una vieja bruja que protegía a la gente de los alrededores.

Creu de Montcabrer