Banyoles - Les Estunes -Estanyols de la Puda. Un combinado de tierra y agua

En el día de hoy voy a realizar una excursión muy especial, no sólo por el lugar en si, rodeado de leyendas de dragones y ninfas, sino por el hecho de combinar dos formas de conocer el terreno, por tierra y por agua.
El lago de Banyoles será nuestro punto de partida, también visitaré las Estunes, una zona boscosa de gigantescas encinas y robles y enormes grietas en las paredes del travertino (formación rocosa típica de zonas húmedas y pantanales), hogar de duendes y hadas del agua, y las marismas de la Puda (su nombre le viene dado por el olor que desprenden sus sulfurosas aguas).

Lago de Banyoles desde el punto de información
Últimamente siempre me pasa igual, tengo tantas ganas de iniciar la excursión que, 3/4 de hora antes que suene el despertador ya estoy desvelado, vestido y con las llaves del coche en las manos. Llego a mi destino pasadas las siete de la mañana, me desperezo y empiezo a caminar. La temperatura es muy agradable (al salir del coche el termómetro marcaba 17 ºC) y el paseo está desierto.

Club Natación Banyoles

Terracitas junto al lago

Sitting on the dock of the bay
 La primera impresión al ver el paseo arbolado y la ribera llena de restaurantes con grandes terrazas, asientos de piedra y tiendas de recuerdos es la misma imagen que cualquier pueblo de la costa brava en pleno mes de Agosto (tengo la sensación que de un momento a otro van a aparecer guiris con la frente roja, parasol en mano y olor a aceite bronceador caminando hacia la playa).

Desde la Oficina de Turismo


Al llegar al punto de información turística tomo un camino señalizado como "Ruta 2: ruta de la Puda". Dejo el estanque a mi espalda y camino por el margen de una carretera muy sombría hasta llegar al primer hito de la ruta, la Font Pudosa. Una fuente donde antiguamente emanaban aguas sulfurosas y que dejaba el ambiente impregnado de un olor algo desagradable. De ahí el nombre de la fuente, traducido al castellano es fuente apestosa. A su lado se levanta lo que antaño fue un balneario de aguas termales.

Font Pudosa
Balneario de la Puda en la actualidad


Dato histórico

Fon Pudosa y Balneario
Desde el siglo XV se conocía la Font Pudosa pero no fue hasta mediado el siglo XVIII cuando se reconoció el poder curativo de sus aguas, desde entonces acudían a la fuente enfermos en busca de curación. Durante todo el XIX la ciudad de Banyoles invirtió muchos esfuerzos para potenciar el turismo médico. En el año 1829 se construyó una fuente y una plaza, 20 años más tarde se amplió la fuente y se edificó una pequeña construcción con dos bañeras, finalmente, en el 1862 se construyó el balneario.

Interior balneario (foto archivo)
Con la construcción del balneario, que estuvo abierto hasta mediados los años 50 llegaron los primeros turistas. En sus mejores tiempos llegaron turistas y pacientes de Girona, Barcelona y Francia, y la plaza de la Font Pudosa se convirtió en motor de la economía local. En el balneario, que siempre fue dirigido por médicos de renombre, los enfermos podían bañarse en bañeras de gres esmaltada o de mármol, dependiendo de la categoría del paciente, ducharse con el algua sulfurosa o bien inhalar o recibir pulverizaciones de los gases que emanaban.


Tras visitar la Font y empaparme con el aroma de sus aguas, me dirijo hacia la zona de los estanques de la puda. El camino vuelve a ser sombrio, los grandes arboles dan una buena sombra y el aire fresco me anima a subir un poco el ritmo. El acceso a esta zona la realizamos por un entarimado de madera que nos conduce por los diferentes estanques de la ruta, el estanyol de la Cendra (estanque de la ceniza), Estanyol petit de Montalt (estanque pequeño de Montalt) y Estanyol de Montalt (Estanque de Montalt).

Ruta dels Estanyols
Realmente con el nombre del primer estanque lo bordaron; el agua tiene un tono grisaceo que le configura un aspecto más bien lodoso o fangoso que no de agua. Lancé una ramita al estanque para comprobar la consisténcia del agua y de mi teoría y, ciertamente, tenía razón, la rama no se hundíó ni flotó; en un primer momento se quedo clavada en la charca y luego, lentamente, desapareció engullida bajo el lodo grisaceo.

Estanyol de la Cendra
Hacia les Estunes
Al final de este camino llegamos a una puerta que hay que pasar (si si, una puerta metálica en medio del campo). Nos dirigimos hacia la zona de les Estunes. Éste es un paraje boscoso de robles y encinas de grandes dimensiones, aquí me quedo asombrado al ver grandes placas de travertino (material rocoso típico de las zonas lacustres) con grietas y socavones que debo sortear e incluso en algún caso meterme y continuar andando por su interior sin ninguna dificultad.

¿pequeñas grietas?

Las grietas del Travertino o Estunes




Fue en el interior de este bosque de Estunes donde en 1887, un minero se encontró uno de los vestigios neandertales más antiguos de Catalunya, la mandíbula de Banyoles. También cuentan las leyendas que dentro de estas grutas y grietas tienen sus palacios las goges d'aigua (ninfas del agua), según la tradición popular en las noches serenas aún puede escucharse su cántico y de lejos, se puede ver entre las grietas, zonas iluminadas......


"Com lo fil era daurat
les madeixes eran rosses,
hermosos cabells de sol
encastats de boira en boira.
De les estunes al fons
lo teixen cuatre aloges;
llur teler es de cristall
de vori la llançadora.
Veus aquí el vel que han teixit
tot exprés per una boda."
                     Canigó. Jacint Verdaguer

Tras descansar un rato en esta zona tan impactante me dispongo a continuar; ahora mis pasos se dirigen hacia el estanque del Vilar, una laguna contigua al lago de Banyoles que desde hace más de 100 años acoge una competición de pesca. A partir de aquí iniciamos de nuevo el camino circular que rodea el lago de Banyoles. El paseo está muy cuidado, con pequeños puentes de madera y forja que sortean los pequeños afluentes que desembocan en el lago. 

Muelle




Una zona provista de buena sombra y sendero separado para caminantes y ciclistas. Cada cierto tiempo unos postes de dirección me indican muelles de madera que te acercan al borde del lago para contemplarlo desde otra perspectiva. A escasos 20 minutos del estanque del Vilar haré un alto en el camino....me encanta el románico y no puedo irme de Banyoles sin visitar Santa María de Porqueres.

Pozo de la iglesia
Detalle del pórtico de la entrada
Santa María de Porqueres
Otra vez en camino, la temperatura agradable de esta mañana hace rato que ha desaparecido, por contra, un calor cada vez más agobiante hace acto de presencia. El camino discurre ahora mucho más animado que hace unas horas, la gente se ha despertado y me cruzo con muchas personas que están paseando por la zona y muchos ciclistas que vienen de la carretera que une Olot y Santa Pau con Banyoles. Finalmente llego al punto de inicio, el Club Natación Banyoles. Pero esta vez no acaba aquí el camino. Dejo las bambas en el coche y me pongo mis chanclas de verano.....me espera una sesión de kayak por agua dulce.


En kayak por Banyoles
Es obvio pensar que lo mismo que he visto andando lo voy a ver remando sobre el kayak, pero es algo que me hace mucha ilusión. Y, una vez dentro del kayak, las cosas cambian mucho. Cierto que son los mismos árboles, las mismas construcciones, las mismas vistas.... pero las sensaciones, ahhhh las sensaciones¡¡¡.... Las sensaciones no tienen nada que ver y, aunque, he acabado muerto, con llagas en los dedos gordos por la falta de práctica al remar y con dolor de espalda por la posición de la embarcación, ha valido la pena.



Desde el agua

Nenufar

Els desmais