Les ermites d'Amer (La Selva)

El municipio de Amer se encuentra en el extremo norte de la comarca de la Selva siendo colindante con la Garrotxa y con el Gironés. Orográficamente el municipio de Amer está bien definido por el valle del río Brugent que lo atraviesa de norte a sur, hasta desembocar en el Ter, del que es afluente.

Distancia: 16 km                  Tiempo: 5h 30'           Circular: SI
Altura máx: 607m                 Altura mín:  177m       Dificultad 2/3

Son las siete de la mañana cuando salgo de casa; por delante 96 km y una hora y poco para llegar a mi destino, Amer. Allí he quedado con unos amigos que me acompañarán en esta ruta circular por las montañas de la Selva. Saldremos desde la estación de tren de la localidad, hoy día convertida en punto de información turística y parada obligada para avituallamiento de agua para los ciclo-turistas que realizan la ruta del Ter.

Núria, Oscar y Candi 
Cruzando el Ter
La mañana promete, al salir del coche el cielo está despejado y la temperatura es de 14ºC, a ver si aguanta así toda la travesía. Salimos de Amer atravesando el puente sobre el Ter, que pasa con un caudal considerable para la época del año en que estamos. Poco a poco el camino empieza a escarparse y a subir de forma notable, el hecho de ver la ermita de Santa Brígida desde el mismo pueblo no ayuda mucho, sólo pensar que de buenas a primeras hemos de subir hasta ahí dan ganas de decir: "media vuelta y para casa"

Núria y Candi con Amer de fondo
A media subida hacia Santa Brígida
Santa Brígida desde el punto anterior.
Por debajo las vías equipadas de escalada
Tras un rato subiendo por un camino de losas enormes y con las vistas sobre Amer cada vez más alejada llegamos a nuestro primer alto en el camino, la ermita de Santa Brígida, esta ermita, aunque de estilo románico fue reconstruida nuevamente en el siglo XVII y más tarde, en el 2011 se restauró nuevamente gracias al esfuerzo del Grupo Excursionista Amerenc Esquelles. La ermita se ve imponente bajo el sol y su piedra parece tener un tono dorado fuera de lo común. Bajo un porche encontramos la fuente de Sant Bernat, de donde emana un agua fresca y limpia. Para los amantes de la escalada encontramos cinco o seis vías de subida tran los muros de la ermita.

Santa Brígida

Oscar y yo en la fuente de Sant Bernat


Núria, Candi, Oscar y yo en Santa Brígida
 Tras unos sorbos de agua y maldecir al sol que ha hecho subir ostensiblemente la temperatura nos dirigimos a la siguiente ermita de la ruta, la ermita de Santa Lena o del Puig de Santa Lena. El camino aquí es más abierto, no hay masificación de vegetación y abundan el tomillo y el romero. Luego la ruta cambia repentinamente, y pasa a ser un descenso importante por una riera que nos lleva a la Font de Can Catau, un caño de agua gélida y natural que brota por un caño natural de verde musgo, a su lado y de forma curiosa las rocas conforman un sofá biplaza y dos sillones sin orejas que hacen las delicias de nuestros traseros. Un hada del agua permanece inmóvil sobre el caño.

La fada de Can Catau
Candi bebiendo del caño
En un suspiro y casi sin pensarlo llegamos a Santa Lena, quizás para mi las más bonita de las tres ermitas que hoy visitamos, su fachada principal es inconfundible; un porche de piedra con tejado de madera y al fondo un pórtico austero y sobrio que da acceso a la ermita. Su torre con doble ojiva y una sola campana también tiene su gracia. Habiendo llegado aquí, y con la certeza de que habíamos cubierto la mitad de la salida aprovechamos la sombra de unos bancos para hacer el desayuno. Por mi parte, y de como ya es costumbre, algo ligerito....un bocata de chorizo y un buen trago de agua.

Ermita de Santa Lena o del Puig de Santa Lena

Interior del pórtico cubierto
Con la mochila más ligera y el estómago más lleno volvemos al camino....para empezar un descenso traicionero y c***** que hace que el bocata vaya directo al recto....como patina, pero lo peor no es eso. Lo peor es una ley topográfica en la que si un camino desciende por una riera luego tiene tendencia a subir por otra similar. Y nada más lejos de la realidad. En menos de lo esperado llegamos a Sant Roc.

Sant Roc
Si Díos está en todas partes.....
¿porqué hacen las ermitas tan arriba?
Esta ermita es la más pequeña de las tres ermitas y también la más austera, una sola nave, una puerta mohosa y algún que otra pintada hecha por algún desgraciado......pero con las vistas más impresionantes de las tres. Una caída de mas de 100 metros hasta un lecho boscoso....IMPRESIONANTE (está escrito en mayúsculas porque me he emocionado al recordarlo). Bajando de la ermita Candi nos avisó de un saliente en el cingle. La foto de abajo da fe de la caída imponente de estos acantilados

El mirador de Sant Roc
 Una vez visitado Sant Roc damos por finalizada la ruta.....la monástica, claro. Ahora sólo quedan unos seis kilómetros por caminos tuerce-botas que no merecen mucha explicación. Pasamos de grandes espacios junto al acantilado con arbustos de tomillo a bosques de roble hasta llegar a un pinar donde el calor ya empieza a ser molesto.... 31ºC.... Cruzamos nuevamente el Ter y de nuevo en Amer, bueno.....de cabeza al bar de la carretera a tomar unas cervecitas frias.....

Antiguo apeadero de Amer
Hoy en día O. de Turismo de la ruta del Carrilet

Track de la ruta
Gracias Xrunning por compartir la ruta